Programa de Prevención de la Violencia y Educación en Valores en Institutos de Enseñanza Secundaria
El fenómeno de la violencia juvenil en los centros escolares está teniendo una incidencia cada vez mayor
en los últimos tiempos. Los comportamientos violentos entre los jóvenes unidos a actitudes de intolerancia están alcanzando
niveles preocupantes como consecuencia de la crisis social, cultural y familiar. Los actos violentos están unidos a un entramado
de relaciones interpersonales y tienen estrecha relación con las situaciones familiares y el ámbito social de la escuela.
En este contexto, AIPC-PANDORA está llevando a cabo actualmente con el apoyo del Ayuntamiento de Galapagar y el Ministerio de
Educación y Ciencia, el proyecto de Prevención de Violencia y Educación en Valores en institutos de Enseñanza Secundaria de este
municipio. En el proyecto se trabaja con toda la comunidad escolar a tres niveles simultáneamente:
Se trabaja este tema desde una metodología abierta, participativa y vivencial, considerando ésta la manera más adecuada de implicar
a los participantes para adquirir conocimientos y estrategias de afrontamiento a partir de la experiencia.
En este momento el proyecto está en marcha en dos Centros, IES Santa Elena y el IES Cañada Real y en ambos la respuesta está siendo
positiva por parte de profesores y estudiantes y reafirma la necesidad del mismo. Con el alumnado se trabajan temas como el concepto
y los tipos de violencia, así como la importancia de adquirir unos valores positivos para la convivencia, relacionando estos
temas con situaciones que se viven día a día en su propia aula. El profesorado de ambos centros apoya la realización de estas
sesiones y también se ha trabajado con ellos en sesiones de sensibilización sobre la violencia, desde casos reales, aportando
alternativas de solución, de afrontamiento y también de prevención del estrés asociado a esta profesión.
Se está trabajando con mucho éxito en la Escuela de Padres liderada por la Concejalía de Educación del Ayuntamiento, que cuenta
con una amplia asistencia de padres, madres, abuelos/as, educadores/as, profesores/as conserjes, profesionales de la salud mental...
donde se ha trabajado de una manera vivencial las problemáticas ante los niños y adolescentes en la violencia. Además se trabajan
estrategias educativas para fomentar una educación basada en la comunicación, el respeto y una convivencia pacífica.
El proyecto está a la espera de nuevas subvenciones para ser desarrollado en nuevos Centros, tanto de primaria como de
secundaria en la Comunidad de Madrid.