Empieza la recta final: estamos de vuelta de nuestro fin de semana de aventura por el Rajastan. 48h conviviendo en un mini bus y visitando los Palacios y fuertes de Jaislamer y Jodhpur, la ciudad dorada y la ciudad azul. El calor a las puertas del desierto ha sido increíble, la falta de ducha y dormir en el bus, pero han merecido la pena todos los rincones, restaurantes, y en definitiva la aventura.
Los últimos días han pasado volando, como siempre. A mitad de la semana el cansancio comenzó a hacer mella en todos nosotros. Sin embargo, la partida de los primeros y la llegada de nuevos voluntarios, nos sirvió como una bocanada de energía.
“Ya nos vamos adaptando a todo. Parece que aguantamos mejor el calor (¿o es que en realidad no hace tanto como cuando llegamos?), nos gusta más la comida... y vemos todo de otra manera.
Comenzamos la aventura. Los dos primeros días tuvimos una pequeña formación por parte de IDEX y un primer contacto con los proyectos. El contenido de la formación giró en torno a las costumbres, cultura, unas breves nociones de Hindi y códigos de conducta para los voluntarios. Por fin, el miércoles arrancamos con el microproyecto.
Namaste desde Jaipur, India. Como ya sabéis hace un par de días comenzó nuestra aventura. Tras un efusivo reencuentro partimos todos juntos desde el aeropuerto de Barajas (Madrid) camino de Dubai, primera parada, camino a Delhi. Dubai (Emiratos Árabes), nos evocaba lujo, excesos,etc. Sin embargo, la imagen q vimos fue como la de una aeropuerto q estaba bien pero como otro cualquiera.