La última semana ha sido un poco rara porque el miércoles diluvió en Jaipur y ocasionó inundaciones y problemas en la ciudad por lo que el gobierno local decidió cerrar dos días las escuelas. No pudimos dar clases ni estar con l@s niñ@s pero terminamos de decorar y pintar el aula que ha quedado genial.
Hoy volvieron a abrirse las escuelas pero al ser nuestro último día de proyecto, la rutina ha sido diferente.
Empieza la recta final: estamos de vuelta de nuestro fin de semana de aventura por el Rajastan. 48h conviviendo en un mini bus y visitando los Palacios y fuertes de Jaislamer y Jodhpur, la ciudad dorada y la ciudad azul. El calor a las puertas del desierto ha sido increíble, la falta de ducha y dormir en el bus, pero han merecido la pena todos los rincones, restaurantes, y en definitiva la aventura.
Llevamos ya más de una semana en india y aunque no nos ha costado mucho adaptarnos, cada vez nos acostumbramos más al ritmo de este país. Durante la semana, a pesar de los madrugones, nada más llegar a la escuela y ver a l@s niñ@s como nos reciben con una sonrisa y un namaste, olvidamos el cansancio.
El lunes a las diez de la mañana (hora local) llegamos por fin a Jaipur. Llevabamos viajando desde el sábado por la noche, un@s desde Madrid y otr@s desde Barcelona; nos reencontramos en Amsterdam. Tras un par de horas de escala, tomamos el avion rumbo a Delhi. Pasaron siete horas de viaje, hasta que aterrizamos en la India y aún nos quedaban seis horas más para llegar a nuestro destino.
La distancia entre Delhi y Jaipur es de tan solo 220km pero las cosas en la India van con calma ; )
Los últimos días han pasado volando, como siempre. A mitad de la semana el cansancio comenzó a hacer mella en todos nosotros. Sin embargo, la partida de los primeros y la llegada de nuevos voluntarios, nos sirvió como una bocanada de energía.
“Ya nos vamos adaptando a todo. Parece que aguantamos mejor el calor (¿o es que en realidad no hace tanto como cuando llegamos?), nos gusta más la comida... y vemos todo de otra manera.
Comenzamos la aventura. Los dos primeros días tuvimos una pequeña formación por parte de IDEX y un primer contacto con los proyectos. El contenido de la formación giró en torno a las costumbres, cultura, unas breves nociones de Hindi y códigos de conducta para los voluntarios. Por fin, el miércoles arrancamos con el microproyecto.