Escuela de familia
La familia como elemento indispensable y necesario de la educación, requiere de todos la atención multidisciplinaria y permanente, ya que en ella se potencian el vínculo sentimental y las normas sociales, que serán el pilar fundamental que caractericen a los ciudadanos que conviven e interactúan en la sociedad.
El debate actual donde se trata de dilucidar la responsabilidad educativa entre profesores y padres, nos evidencia la necesidad urgente de desarrollar estrategias educativas conjuntas; para poder con ello, formar a los futuros ciudadanos en las normas, valores y pautas de convivencia necesarias para una sociedad más justa y democrática.
A partir de la experiencia que tenemos en AIPC-PANDORA en el trabajo con familias, hemos constatado que tanto padres como educadores demandan, cada vez más, espacios de comunicación y aprendizaje para enfrentarse a los retos educativos que les exigen hijos y alumnos, durante toda la vida, especialmente en el período de la adolescencia.
Es por ello que las Escuelas de Familia permiten desarrollar aprendizajes e intercambios de experiencias, así como herramientas educativas vivas, que dotan a los padres de conocimientos para enfrentar las tareas de madurez de sus hijos en los distintos momentos del ciclo vital.
Algunos de estos aprendizajes están relacionados con la crianza e intercambios coercitivos, existentes entre padres e hijos (niños o adolescentes), que manifiestan conducta antisocial, negativista o agresiva.
En la Escuela de Familia se trabaja para cumplir los siguientes objetivos:
- Fomentar "la familia", como grupo primario de socialización, que facilita la detección de preguntas y posibles dificultades que plantea la educación de sus hijos.
- Proporcionar a la familia recursos educativos que fomenten valores de convivencia y respeto.
- Potenciar la comunicación entre padres y profesores, como estrategia educativa conjunta que favorece la adaptación social en el entorno escolar.