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Angie Kohon Responsable Programas Movilidad, Participación Internacional y Desarrollo |
1. ¿Quién soy yo?
A pesar de que antes no era consciente de ello, desde que vivo en España (hace 3 años) me doy cuenta de que mi argentinidad es una parte muy importante de quién soy. Nací en 1983, año en el que terminó la dictadura más nefasta de la historia argentina y desde el cual por primera vez desde nuestra independencia vivimos ininterrumpidamente en democracia. Este espíritu de época, así como las inequidades, injusticias y contradicciones de mi país me llevaron a estudiar Sociología en la Universidad de Buenos Aires (una gran universidad que tiene el honor de ser de las pocas que continúan siendo totalmente gratuitas), y descubrir en los enfoques de género y de derechos humanos no sólo teorías explicativas de la realidad, sino una forma de entender la vida y actuar en consecuencia a ello.
Además de hacerme vegetariana, comencé a trabajar en organismos de promoción y defensa de los derechos humanos y derechos de las mujeres, como el Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS), que es querellante en los juicios de lesa humanidad que se llevan a cabo contra los genocidas de la mencionada dictadura militar, o el Instituto Social y Político de la Mujer (ISPM), organización pionera en la lucha contra la violencia de género en Argentina.
2. ¿Cómo llegué a AIPC Pandora y por qué trabajo aquí?
Contacté con AIPC Pandora para que fuera mi organización de envío de un SVE en Portugal, y en el curso de Preparación al Voluntariado Internacional me comentaron que había una oportunidad de empleo en el departamento de movilidad internacional.
Comenzar a trabajar en AIPC Pandora supuso entrar en contacto con una temática nueva y conocer más de cerca otras realidades, como la africana, que en Argentina es bastante “lejana”.
Continúo en AIPC Pandora principalmente porque me identifico con los principios y valores de la organización, en la que trabajamos para fomentar el surgimiento de una nueva ciudadanía participativa y responsable, y porque tiene un espíritu muy dinámico (como el mío), lo que me permite un crecimiento profesional constante.
3. En la vida aspiro a…
Nunca dejar de aprender y mejorar, ni abandonar el activismo de los derechos humanos por más que esté ocupada, cansada o vieja. Quiero hacer todo lo que esté a mi alcance para vivir en un mundo equitativo, en el que todas las personas tengamos las mismas oportunidades y gocemos de los mismos derechos, y en el que todas y cada una de las personas tengamos la posibilidad de ser felices.